lunes, 19 de diciembre de 2011

La Herramienta (Cuento)

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Tengo ganas de escribir un poco y tratar de relajarme con ello, no digo que sea buen escritor pero me gusta escribir, seguramente habrá quien diga que estoy proyectando y probablemente tendrá razón pero no me importa :p

Caminaba por un barrio de artesanos, los veía trabajar en sus diferentes obras unas mas grandes otras más bellas pero todas surgían de las manos e imaginación de aquellos hombres.

me senté y continué observando la dedicación de su trabajo, no solo al hacer su obra sino también para con sus herramientas

cada una decía mucho del artesano que las empleaba, el uso y la forma que las usaba, al observar a los artesanos trabajar me di cuenta de uno en particular, tal vez fuera por se el mas cercano pero llamo mi atención

cada día llegaba y preparaba sus herramientas, las sacaba de la caja y las colocaba a su derecha las mas cercanas eran las que mas usaba.

trabajo por trabajo lo vi usarlas, pero vi que pese a tener varias herramientas usaba siempre las mismas una y otra vez utilizando solo ocasionalmente las demás, pero había una que nunca le vi usar y era precisamente la que mas lejos de si acomodaba.

su forma era un tanto extraña en comparación con las demás, observe a mi alrededor para ver quien más tenia esa extraña herramienta y note que no muchos, pero quienes la tenían la usaban, algunos la usaban mucho y otros poco con mayor o menor dominio de ella.

quienes la usaban veían su obra al final del día y parecían mas satisfechos, y era evidente que su obra era mas trabajada, mas bella en cierta forma.

no entendí entonces porque aquel hombre si la tenia no la empleaba, ¿era que no sabia usarla? ¿no lograba dominarla? ¿que era?

un día llego la lluvia y los artesanos se retiraron pronto, recogiendo sus herramientas y obras inconclusas, vi como el hombre que tenia días observando trabajar recogió sus herramientas excepto la ultima que por las prisas se quedo en la tierra.

al día siguiente llegue temprano y pude ver la herramienta en el lodo, pensé en recogerla y limpiarla para entregarla al artesano, pero decidí ver la forma en que el trataba a sus cosas.

cuando el llego y vio la herramienta la recogió y apenas la sacudió para removerle el lodo y el agua, la acomodo con las demás y reanudo su trabajo del día anterior.

con el pasar de los días la herramienta se oxido, perdió su brillo y utilidad con lo que el hombre eventualmente dejo de sacarla de la caja y la dejo olvidada ahí.

me acerque a el, mis dudas seguían acerca del uso o falta de uso que le daba a la herramienta, le pregunte por las herramientas incluida la que dejaba en la caja por estar oxidada.

mi padre me enseño el oficio y al le enseño mi abuela - respondió - ella sabia usar con gran dominio esa herramienta pero mi padre no supo usarla tan bien como ella, yo no la uso porque no la necesito y tengo otras que puedo usar.

agradecí su tiempo y me marche de ahí, pensado en las palabras de aquel artesano que se negó a si mismo la oportunidad de conocer la herramienta, y sentí tristeza por el artesano pero también por la herramienta que se le había negado la oportunidad de ser útil y crear a cambio de ser inútil y oxidada.